Psicólogos
Sitios web para psicólogos en la Ciudad de México.
Quien busca psicólogo lo hace con cuidado, casi siempre desde el celular y muchas veces sin querer dejar rastro. Tu sitio tiene que darle confianza en menos de un minuto y no exponerlo. Yo construyo los dos lados de eso.
01 — Cómo te encuentran
Cómo te elige alguien que nunca ha ido a terapia.
Buscar psicólogo no se parece a buscar cualquier otro servicio. Quien lo hace suele estar pasando por algo difícil, casi nunca se lo ha contado a nadie, y está evaluando si puede confiarte lo que no le ha dicho a su familia.
Eso cambia por completo lo que tu sitio tiene que hacer:
Te van a leer más de lo que crees
No comparan precios: comparan personas. Van a leer tu enfoque, van a buscar tu cédula y, sobre todo, van a mirar tu foto para decidir si se sienten cómodos.
Van a mirar desde el celular, casi siempre de noche
Y con frecuencia sin querer que quede evidencia. Un sitio pesado, lleno de ventanas emergentes o que pide datos antes de explicar nada, se cierra de inmediato.
Van a dudar hasta el último segundo
Entre encontrarte y escribirte pueden pasar días. Por eso importa tanto que el camino para contactarte sea corto, claro y que no obligue a llamar por teléfono a quien todavía no está listo para hablar.
02 — Qué mueve la aguja
Qué hace la diferencia, y qué no.
Sí importa
- Que se entienda quién eres. Tu foto, tu cédula profesional, tu formación y tu enfoque. Es lo primero que se busca y lo que más pesa.
- Que se pueda escribir sin llamar. WhatsApp o formulario. Para mucha gente, la llamada es la barrera.
- Que digas cómo trabajas. Duración, modalidad presencial o en línea, frecuencia, qué pasa en la primera sesión. La incertidumbre frena más que el precio.
- Que las áreas de atención tengan su propia página. Terapia individual, de pareja, infantil, ansiedad, duelo. La gente no busca «psicólogo»: busca «psicólogo para ansiedad».
- Que cargue rápido en un celular de noche, con datos móviles.
- Que no exponga a quien te visita. De esto va la sección siguiente.
No importa tanto como te dijeron
- Frases motivacionales e imágenes de banco. Todos los sitios de terapia tienen la misma foto de un atardecer. Lo que distingue es que hables tú.
- Explicar corrientes teóricas a fondo. Un párrafo claro de cómo trabajas vale más que tres de marco teórico.
- Tener blog desde el día uno. Escribir bien una página vale más que diez sin mantenimiento.
03 — Lo que casi nadie te dice
Tu sitio puede estar delatando a tus pacientes.
Cuando alguien entra a tu página y navega hasta «terapia para depresión», está revelando algo profundamente privado sobre sí mismo. Si tu sitio tiene los rastreadores que traen por defecto casi todas las plantillas —el de Facebook, el de Google para anuncios, el de la herramienta de estadísticas— esa información sale de tu sitio y va a parar a empresas que tú no controlas, asociada a una persona identificable.
Ningún paciente lo sabe. Y la mayoría de los psicólogos tampoco, porque nadie se los dijo cuando les hicieron el sitio.
Para ti no es un detalle técnico: es una extensión de la confidencialidad que ya practicas en el consultorio. Y en términos de la ley mexicana de datos personales, el motivo de consulta es un dato sensible, con obligaciones específicas.
Los sitios que construyo no llevan un solo rastreador de terceros. Ninguno. Y el aviso de privacidad se redacta para tu práctica, con tus finalidades reales, no copiado de otro sitio.
No es un extra que te cobro aparte. Viene así porque no me parece que pueda entregarse de otra forma.
04 — El entregable
Qué te entrego.
- Sitio administrable: cambias horarios, tarifas y textos sin depender de mí.
- Página propia para cada área de atención.
- Contacto por WhatsApp y formulario, con agenda si la usas.
- Sesiones en línea explicadas: cómo funcionan y qué necesita el paciente.
- Aviso de privacidad y términos redactados para tu consultorio.
- Cero rastreadores de terceros. Medición de visitas sin cookies y sin datos personales.
- Tu ficha de Google Business Profile revisada.
- Capacitación para que lo manejes tú.
- El dominio y el código a tu nombre desde el primer día.
05 — Precio
Cuánto cuesta, y la cuenta para decidir.
Un consultorio de psicología normalmente cae en Presencia Profesional ($19,900 – $24,900) si empiezas de cero, o en Captación Local ($32,900 – $44,900) si quieres una página por cada área de atención y trabajo de posicionamiento. Todo antes de IVA.
Si tu sesión ronda los $800, unos treinta pacientes nuevos al año pagan el sitio completo — o cuatro pacientes que se queden en terapia unos meses. No te prometo que lleguen; ahí tienes la cuenta para decidir tú.