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Consultorios y clínicas

Sitios web para consultorios y clínicas en la Ciudad de México.

Tu paciente te busca desde el celular, con prisa y a veces con dolor. Si tu sitio tarda, se ve mal o no le dice dónde estás y cómo pedir cita, se va con el siguiente resultado. Y como manejas historiales clínicos, tu sitio además tiene obligaciones legales que casi nadie te ha revisado.

01 — Para quién es

Si tienes consultorio, esto es para ti.

Trabajo con profesionales de la salud que tienen práctica propia:

  • Médicos generales y especialistas
  • Dentistas y ortodoncistas
  • Psicólogos y psicoterapeutas
  • Nutriólogos
  • Fisioterapeutas y rehabilitación
  • Ortopedistas y traumatólogos
  • Clínicas pequeñas y consultorios compartidos

Si tu profesión no está en la lista pero atiendes pacientes en tu propio espacio, el caso es el mismo y el sitio también.

Veterinarias quedan fuera de esta lista: el marco legal es distinto —el titular de los datos es el dueño, no el paciente— y merecen su propia página.

02 — Cómo te encuentran

Cómo llega de verdad un paciente nuevo.

Casi nunca es como uno se imagina. Pasan tres cosas:

Alguien te recomendó

Le dieron tu nombre y ahora te busca en Google para confirmar que existes y que te ves serio. Lo que encuentre decide si te llama.

Alguien tiene una urgencia

Busca desde el celular, abre tres resultados y se queda con el primero que cargue rápido y le diga si puedes atenderlo hoy.

Alguien está comparando

Va a ver tres opciones antes de decidirse. Gana quien se vea más profesional y le facilite más pedir la cita.

En los tres casos la decisión se toma en un celular, en menos de un minuto, sin hablar contigo. Ese minuto es tu sitio.

03 — Qué mueve la aguja

Qué hace la diferencia, y qué no.

Sí importa

  • Que abra rápido con datos móviles. No con el wifi del consultorio: con la señal de un pasillo o un coche.
  • Que pedir cita cueste un toque. WhatsApp, teléfono o agenda, visibles sin bajar la pantalla.
  • Que se vea dónde estás. Colonia, referencias, estacionamiento, mapa. Un paciente con prisa no descifra direcciones.
  • Que digas qué haces, con página propia para cada servicio importante: es lo que la gente busca por separado.
  • Que se vea que hay un profesional detrás. Tu foto, tu cédula, tu formación.
  • Que tu aviso de privacidad sirva. De esto va la sección siguiente.

No importa tanto como te dijeron

  • Animaciones y efectos. Hacen el sitio más lento, que es lo contrario de lo que necesitas.
  • Tener veinte páginas. Vale más que cinco estén bien escritas.
  • Un video de bienvenida. Casi nadie lo ve y todos pagan su peso al abrir la página.

04 — Lo que casi nadie te dice

Un consultorio maneja datos sensibles. Tu sitio también.

Cuando un paciente te llena un formulario con su nombre, su teléfono y el motivo de su consulta, te está entregando datos personales. Y en cuanto ese motivo dice algo sobre su salud, son datos personales sensibles, que en la ley mexicana tienen reglas más estrictas: aviso de privacidad válido, finalidades declaradas, consentimiento y un canal real para que el paciente ejerza sus derechos.

La mayoría de los sitios de consultorios tienen un aviso de privacidad copiado de otro lado, a veces con el nombre de otra empresa a medio cambiar. Eso no cumple.

En todos mis proyectos el aviso se redacta para tu práctica, con tus datos y tus finalidades reales. No es un extra: viene incluido, porque no me parece serio entregarlo de otra forma.

Lee el aviso de este sitioEs el mismo criterio con el que redacto el tuyo.

05 — El entregable

Qué te entrego.

06 — Precio

Cuánto cuesta, y la cuenta para decidir.

Un consultorio normalmente cae en Presencia Profesional ($19,900 – $24,900) si empiezas de cero, o en Captación Local ($32,900 – $44,900) si quieres que el sitio también te traiga pacientes. Todo antes de IVA, sin sorpresas.

La cuenta es sencilla: divide el costo del sitio entre lo que te deja cada paciente nuevo —no lo que cobras, lo que te queda después de tus costos— y sabrás cuántos al año lo pagan. No te prometo que lleguen —nadie puede— pero ahí tienes el número para decidir tú.

El detalle de cada profesión, con su propio lenguaje:¿Eres dentista? › ¿Eres psicólogo? ›

Empecemos

Empecemos por el que ya tienes.

Reviso tu sitio actual y te mando por escrito qué encontré: qué tan rápido abre, si tu aviso de privacidad sirve, y qué está costándote pacientes. Una hora de mi tiempo, sin costo.